El cepillo eléctrico Philips Sonicare 9900 Prestige es el modelo más avanzado del fabricante hasta la fecha.
Con un atractivo precio de 300 euros, está claro que se trata de una EBR de gama alta.
Ofrece tres niveles de intensidad, pero sobre todo un seguimiento personalizado del cepillado gracias a la aplicación dedicada.
Conectada por Bluetooth, está vinculada a la aplicación Sonicare, que da consejos y recomendaciones mientras te cepillas.
Cómo utilizarlo
A primera vista, nada hace pensar que el Philips Sonicare 9900 Prestige sea todo tecnología. Estéticamente, este cepillo eléctrico es de lo más sencillo: el cepillo y el mango están recubiertos de plástico negro mate. El único botón del cepillo es para encenderlo y apagarlo.

Un cepillo de dientes bastante elegante.
Debajo de este único botón hay tres señales luminosas que sólo se encienden cuando se toca el BDE. Estas luces indican la intensidad de la acción de cepillado (débil, media o fuerte). Para cambiar la potencia del cepillado, basta con pulsar estas luces con el dedo. Se trata de una función práctica, aunque poco intuitiva, y tardamos unos minutos en comprender que se trataba de un botón sensible.
Las señales luminosas bajo el botón único son táctiles.

El Philips Sonicare 9900 es, por supuesto, capaz de eliminar todo rastro de manchas y placa.
De hecho, el único cepillo que viene con este cepillo de dientes es también un concentrado de tecnología. En primer lugar, las puntas de las cerdas tienen forma de triángulo para mejorar la limpieza. Además, las cerdas laterales son ligeramente más largas que las del centro para proteger las encías.

Las cerdas del cabezal del cepillo tienen una forma especial.
Sin embargo, habríamos agradecido un segundo cabezal en la caja. Sobre todo porque la compra de un juego de dos cepillos cuesta unos treinta euros.

El Philips Sonicare 9900 Prestige viene con un elegante estuche negro de imitación de cuero, un cargador de inducción y un soporte que ayuda a equilibrar la posición vertical del cepillo.